Varsovia y Praga negocian con EE UU contratos tecnológicos y ayudas militares
Madrid - 12/04/2008
El escudo antimisiles que Estados Unidos pretende instalar en Europa central, y que ha provocado cierta atmósfera de guerra fría, se convertirá en todo un negocio para los países que lo alberguen. Polonia, donde Washington planea instalar 10 misiles interceptores, exige a cambio ayudas multimillonarias para modernizar el Ejército. La República Checa, que ha aceptado fijar en su territorio un radar, quiere que sus empresas opten a contratos en tecnología para el desarrollo del escudo por 740 millones de dólares (500 millones de euros).
La mayoría de checos y polacos se oponen al proyecto, según los sondeos
Tanto checos como polacos, que empezaron a negociar con la Casa Blanca hace un año, esperan suculentas contraprestaciones a cambio de alojar el escudo, en especial para poder ganar otra batalla: la de la opinión pública. Según las encuestas, más de la mitad de los polacos y el 70% de los checos están en contra. "Todo dependerá de lo que se consiga", afirma Jacek Kucharczyk, del Instituto de Asuntos Públicos de Varsovia. "Si el escudo conlleva grandes inversiones para el Ejército polaco, será obviamente beneficioso para el contribuyente, que no tendrá que pagar la factura", opina el analista.
Polonia está siendo ambiciosa en las negociaciones. Las exigencias se centran en renovar sus defensas antiaéreas, que datan del comunismo, con un sistema de nueva generación. Quieren hacerse con al menos dos Patriot estadounidenses de corto-medio alcance, capaces de destruir misiles y aviones. Cada uno de esos Patriot vale unos 250 millones de dólares, pero si se añade munición, equipos y formación de los empleados, la cifra puede ascender a 1.000 millones de

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